lunes, 21 de junio de 2010

LA IGNORANCIA Y LA MURMURACIÓN; LA LEALTAD Y LA SUMISIÓN ¿QUÉ MOSTRARÁ USTED?

“Estos [hombres] están hablando injuriosamente de todas las cosas que realmente no conocen”
—Judas 10—

TIEMPO APROXIMADO DE LECTURA: 5 MINUTOS

Tiempo después de la asamblea de distrito “¡Manténganse Alerta!”, que se celebró por todo el mundo durante 2009 y 2010, una hermana exclamó con gozo “¡Desde el primer momento en que escuché los nuevos cánticos, me encantaron!”. Por el contrario, un hermano dijo: “A mí no me gustan los nuevos cánticos. ¿Por qué los cambiaron? Los otros eran mejores”. ¿Por qué esa diferencia de opinión? Bueno, todos tenemos derecho a tener gustos; especialmente en lo que respecta a la música los gustos son muy variados, y es cierto que hay grandes diferencias entre nuestro cancionero Cantemos a Jehová y el anterior, Canten Alabanzas a Jehová. Los nuevos cánticos son más sencillos en el aspecto musical. Algo que notaremos es que en español no hay ningún cántico igual a como estaba en el cancionero anterior, todos tienen diferencias muy grandes en la letra o la música. Respecto a la música, seguro habrá notado que en el cancionero anterior cada estrofa de los cánticos sonaba diferente, sea en la escala en que se tocara el piano o algunas variaciones entre las notas, mientras que en cancionero actual todas las estrofas (excepto en el cántico 1) suenan exactamente iguales (Compare la música del anterior cántico 222 “Fija la vista en el premio”, con la nueva versión, el cántico 24 “Mantén la vista en el premio”). Estas simplificaciones hacen más fácil cantar para los hermanos cuya educación musical no es muy elevada, pero ha provocado que otros hermanos no estén muy conformes.

¿Qué hay de las grabaciones de Cantemos a Jehová, Coro y Orquesta? Mientras que muchos hermanos los ven como una bendición, pues han aprendido algunos de los nuevos cánticos, otros incluso los han comparado con los coros de la Cristiandad y hablan despectivamente de estas grabaciones. ¿Es esto una simple cuestión de gustos o hay algo más serio implicado? Bueno, conocemos el mandato bíblico que dice: “Celebren a Dios con melodía, produzcan melodía” (Salmo 47:6). Recordando que el motivo principal por el cuál nos reunimos es alabar a Jehová, es necesario mencionar que existen tres formas de alabar a Jehová en estas reuniones: Durante las oraciones, los cánticos y los comentarios. Ahora bien, las oraciones han sido siempre el conducto más importante de comunicación con Jehová, pero durante las reuniones participamos solo de forma pasiva en este acto tan solemne. Hablando del privilegio de comentar, este es un acto de alabanza relativamente nuevo en la adoración, mientras que la música ha sido una parte sumamente importante en la adoración a Jehová desde hace milenios. En la antigua organización del templo de Jerusalén había un complejo sistema musical compuesto por coros e instrumentos musicales (2 Crónicas 29:27). El día de la dedicación del templo construido por Salomón un grupo de ciento veinte sacerdotes que tocaban las trompetas, más los que tocaban los instrumentos de cuerdas y los címbalos acompañaron con su música a los levitas que eran cantores. El relato nos cuenta que “los cantores estuvieron como uno solo en hacer que se oyera un solo sonido en alabar y dar gracias a Jehová, y tan pronto como elevaron el sonido con las trompetas y con los címbalos y con los instrumentos de canto y con alabar a Jehová […]la casa misma se llenó de una nube, la mismísima casa de Jehová, y los sacerdotes no pudieron permanecer de pie para ministrar a causa de la nube; pues la gloria de Jehová llenó la casa del Dios [verdadero]” (2 Crónicas 5:11-14). Si a usted no le gustan las versiones corales de Cantemos a Jehová, pregúntese ¿Cómo se habrá escuchado este canto de los levitas? Seguramente no sonó muy diferente a las versiones corales de nuestros nuevos cánticos. Ahora medite en la respuesta de Jehová a este canto; El relato nos cuenta de que Jehová mostró su deleite al llenar el templo con una nube…¡A Jehová le gustó ese canto!¿Y qué nos hace pensar que a Jehová no le emocionan nuestros nuevos cánticos? Seguramente nada, de hecho, creemos que él guío al “Esclavo Fiel y discreto” para darnos esa provisión, así que, ¿por qué murmurar o hablar despectivamente de esa provisión? ¿Por qué compararla a la música que utiliza la religión falsa? ¿Acaso el hacer eso no nos compara a los Israelitas necios que despreciaron el Maná? Lamentablemente, los israelitas se rebajaron tanto, que llamaron a esta provisión de Jehová “pan despreciable” (Números 21:5). Pero Jehová seguramente tomó en cuenta esa reacción antes de dar esta provisión, pues Deuteronomio 8:16 nos dice que Jehová alimentó con Maná a Israel para ‘ponerlos a prueba’. ¿Y pasaron la prueba? No, pues renegaron de las provisiones físicas que Jehová les dio. Entonces, ¿pasaremos nosotros la prueba? Sí la pasaremos si no dejamos que una actitud crítica hacia las provisiones espirituales que Jehová nos da haga que despreciemos el alimento espiritual que el “esclavo fiel” nos sirve “al tiempo apropiado”.

Es algo notable el hecho de que muchos hermanos que critican nuestro nuevo cancionero no tienen conocimientos musicales. Si ese es nuestro caso, seguramente nos ayudará recordar lo que dijo el discípulo Judas: “Estos [hombres] están hablando injuriosamente de todas las cosas que realmente no conocen” (Judas 10). ¡No caigamos en ese error!

Por otra parte, muchos hermanos que sí tienen amplios conocimientos musicales, concuerdan en que, si bien los nuevos cánticos son más sencillos, seguramente requirió de mucho talento por parte de los compositores de cánticos complejos como el 61, el 86, el 130 y el 133.

Algo que nos ayudará a apreciar más nuestro nuevo cancionero es estar consientes del gran trabajo que requirió el hacerlo. Tomemos como ejemplo el anterior cántico 192, ahora el 101. La nueva música de ese cántico apareció hace unos 10 años en el video “Toda nuestra asociación de hermanos”, obviamente, ninguno lo notó hasta hace unos meses, cuando recibimos nuestro nuevo cancionero, o cuando descargamos la pista de audio. Esto hace que nos preguntemos ¿cuántos años tomó revisar los 225 cánticos, decidir cuáles se quedarían, hacer los ajustes en las letras, escribir las nuevas letras, hacer los ajustes musicales, componer los nuevos cánticos, traducirlos a todos los idiomas en que está disponible el cancionero, hacer las grabaciones en piano, hacer las grabaciones orquestales, grabar las voces en los muchos idiomas en que se grabó la versión coral, hacer las ediciones técnicas necesarias y hacerlos disponibles para toda la hermandad mundial? Es un trabajo inmenso, ¿y ahora muchos hermanos no aprecian todo ese trabajo? Realmente no se estaría aplicando el consejo que dice: “muéstrense agradecidos” (Colosenses 3:15). El tener una actitud mental humilde es un aspecto clave para aceptar los cambios que la organización de Jehová hace hoy día. Debemos estar consientes de que no somos nosotros los que decidimos cómo adorar a Jehová y agradarle, es él el que pone sus normas y nosotros debemos aceptarlas y practicarlas. Es Jehová el que dirige al Cuerpo Gobernantea tomar las decisiones que toma, y por eso, podemos decir que es él quien decide y dirige todos los cambios que la organización terrestre tiene. ¿Mostraremos humildad y sumisión aceptando y apoyando de buena gana estos cambios? Solo así podremos ir al paso del “carro de Jehová”, y solo mostrando esa actitud mental, en cosas grandes y pequeñas, demostraremos que somos dignos de heredar la nueva tierra, y de seguir perteneciendo al único grupo en mundo que alaba a Jehová como a él le place.

lunes, 14 de junio de 2010

GUÍAS RELIGIOSOS PEDERASTAS… ¿QUÉ HAY DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ?

“En cuanto a los cobardes y los que no tienen fe y los que son repugnantes en su suciedad, […] y fornicadores […], su porción será en el lago que arde con fuego y azufre”

— Revelación 21:8 —


TIEMPO APROXIMADO DE LECTURA: 10 MINUTOS



LEER LA PRIMERA PARTE


Los casos de líderes religiosos pederastas no se han dado únicamente en la Iglesia Católica Romana. Se ha sabido también de pastores Evangélicos que han cometido tal acto. En vista de esto surge la pregunta: ¿Han quedado inmunes los testigos de Jehová? Bueno, comparemos esto con otros pecados graves. La Biblia condena la Fornicación, la borrachera, el espiritismo y prácticas similares. Estas prácticas son comunes en las religiones de la cristiandad, y por lo general, los que cometen tales pecados no reciben ninguna disciplina ni corrección por parte de su iglesia. ¿Han quedado inmunes los testigos de Jehová a estos pecados? Por supuesto que no. Aunque la organización de Jehová es perfecta, no lo somos sus miembros terrestres y por eso no somos inmunes al pecado. Sin embargo, sí hay grandes diferencias en la forma en que se tratan los casos de pecados graves. Según datos que van de 1985 a 1991 el promedio de expulsiones anuales fue de unas 40 mil. La expulsión ha sido una medida para mantener pura la congregación cristiana, y así proteger a los miembros fieles de la influencia corruptora del pecador impenitente. Sin embargo, no podemos tan solo englobar los pecados e incluir allí la pederastia. La pederastia es un pecado, aunque igual de grave que el adulterio y otros pecados, especialmente repugnante y abominable, así que, ¿qué ha hecho la organización, primero, para proteger a los niños de los pederastas, y segundo, para disciplinar a los pederastas que quizás haya habido?


Protegiendo a los niños: No podemos negar que los padres son totalmente responsables de sus hijos pequeños, así que la mayor responsabilidad recae sobre ellos; son ellos los que deben estar alerta contra los peligros que amenazan a sus niños. En vista de esto, la organización de los testigos de Jehová ha hecho grandes esfuerzos por educar a los padres al respecto. Pongamos como ejemplo la revista ¡Despertad! del 22 de enero de 1985, cuya serie de portada se tituló: “El abuso sexual de menores... usted puede proteger a sus hijos” que dijo en la primera página: “Aunque todos los años hay millares de casos, cierta sociedad para el bienestar de menores dice que tales cifras representan solo ‘una fracción pequeña del monto total’. ¿Quién se rebajaría a cometer tales actos depravados y cobardes de inmoralidad contra niños indefensos? ¿Desconocidos?, sí; pero mucho más a menudo los que abusan son parientes de las víctimas o amigos de la familia. ¿Qué pasos pueden dar los padres para proteger a sus hijos? Los primeros artículos de este número consideran este problema y ofrecen sugerencias al respecto”. Esta serie de artículos proveyó gran instrucción a los padres al respecto. Más recientemente, la revista ¡Despertad! Trató de nuevo el tema en el número de Octubre de 2007 con el título de portada: “Padres, protejan a sus hijos” (Véase también los siguientes números de la revista ¡Despertad! 8 de noviembre de 1982, 8 de octubre de 1993 y 1 de enero de 1997 páginas 26-29).


Sin embargo, no se ha dado educación únicamente a los padres. Los niños mismos han recibido, de forma sana y respetuosa, instrucción de cómo protegerse de los abusos (Véase el capítulo 32 de libro Aprendamos del Gran Maestro), y se ha instruido a los padres sobre cómo educar a sus hijos al respecto. Lamentablemente pudiera suceder que, por no estar informados o debido a otras circunstancias haya un niño que sufrió abuso sexual, ¿qué debería hacerse, especialmente si el abusador es un testigo de Jehová?


Manteniendo pura la congregación cristiana: La Biblia dice: “No se extravíen. Ni fornicadores, ni idólatras, ni adúlteros, ni hombres que se tienen para propósitos contranaturales, ni hombres que se acuestan con hombres […] heredarán el reino de Dios” (1 Corintios 6:9, 10). Como vimos la semana pasada, “Fornicación” (Gr. Porneia) incluye la pederastia. Lógicamente, cuando venga el Reino de Dios y destruya a todos los malvados, los pedófilos y los pederastas también serán destruidos. Mientras tanto, ¿qué hace la organización de Jehová para proteger a la congregación, y especialmente a los niños? Ya vimos cómo ha educado tanto a padres como a niños, pero no hemos visto cómo actúa ante un delito ya cometido.


Algunos alegan que, al igual que la Iglesia Católica Romana, la sociedad Watchtower (la entidad legal usada por los testigos de Jehová) encubre a los pederastas, especialmente si estos son ancianos de congregación (los hombres que llevan la delantera). Algunos también alegan que los ancianos instan a los padres para que no denuncien al delincuente. Pues bien, veamos cómo se tratan esos asuntos en la congregación.


Hemos de notar que en la congregación los asuntos de violación y pederastia no se tratan como delitos, sino como pecados. Esto se debe a que la congregación vela por el bienestar espiritual de los miembros, por lo tanto, para tratar el asunto como un delito debe recurrirse a las entidades judiciales y gubernamentales. Cuando se hace la acusación de que un adulto bautizado violó a alguien, sea un niño o no, dos ancianos deben investigar el asunto, y luego reunirse por separado con el acusador y el acusado. Si el acusado niega haber realizado tal acto, los ancianos harán arreglos para reunirse con ambas partes al mismo tiempo, y así, que cada quien exponga los asuntos frente al otro. Si el acusado sigue negando ser culpable y si no hay pruebas que lo incriminen los ancianos no pueden tomar medidas contra el acusado, al menos por el momento, ¿por qué? Puesto que la ley dada a Moisés exigía la muerte de los idólatras y los fornicadores, entre otros, se necesitaba un juicio para dictaminar la sentencia, pero Jehová dijo: “Por boca de dos testigos o de tres testigos debe dársele muerte al que ha de morir. No se le dará muerte por boca de un solo testigo” (Deuteronomio 17:6). Esa ley no cambia bajo el arreglo cristiano, pues Jesús repitió la misma regla según se registra en Mateo 18:16; y el apóstol Pablo dio la instrucción: “No admitas una acusación contra un anciano, salvo y únicamente por la evidencia de dos o tres testigos” (1 Timoteo 5:19). Así que en la actualidad se sigue esa norma bíblica: por dos o tres testigos pueden tomarse medidas judiciales en la congregación contra el acusado, no por un solo testigo. Ahora bien, esto solo aplica en la congregación, pues si la persona que afirma haber sufrido abuso sexual o sus padres desea llevar el asunto a los tribunales, están en todo su derecho, tal y como señaló La Atalaya del 1 de agosto de 2005 (página 14). La Atalaya del 1 de enero de 1997 declaró: “Dependiendo de la ley del país donde viva, es probable que lo encarcelen o que el Estado le imponga otras sanciones. La congregación no lo protegerá de estas consecuencias” (cursivas nuestras).


Si el acusado decide confesar o hay pruebas de que realmente lo hizo, se efectuará un comité judicial. Tres o más ancianos se reunirán con él para ver la condición de su corazón y saber si está arrepentido, es decir, si le pesa haber cometido el pecado que cometió y si está resuelto a no volverlo a cometer, por supuesto que el comité judicial ve más que solo las palabras que dice el acusado, pues con la guía del espíritu Santo puede determinar si realmente está arrepentido o no. Dependiendo de la actitud que toma el pecador es posible que no se le remueva de la congregación, sino que sea censurado. Sin embargo, si el comité judicial percibe falta de arrepentimiento sincero se siguen las instrucciones dadas por el apóstol Pablo: “entreguen a tal hombre a Satanás para la destrucción de la carne. Remuevan al [hombre] inicuo de entre ustedes” (1 Corintios 5:5, 13). Con la acción de “remover”, o expulsar, al pecador, se le corta totalmente de la congregación y los miembros fieles de la congregación evitarán todo trato con él, pues ya no es su hermano espiritual (2 Juan 11). Un dato interesante es que, si las entidades judiciales del estado dictan culpable o inocente al acusado, esa decisión no afecta la decisión que tomen los ancianos en la congregación.


Si esta persona continúa siendo parte de la congregación, o si es expulsada y luego readmitida en la congregación, para protección de los niños de la congregación, esta persona nunca podrá tener ninguna asignación especial de servicio, es decir, nunca podrá servir como precursor (ministro de tiempo completo), mucho menos de siervo ministerial ni de anciano de congregación. Al respecto La Atalaya del 1 de enero de 1997 (página 29) dijo: “Si parece estar arrepentido, se le animará a progresar espiritualmente, a salir al servicio del campo e incluso a participar en la Escuela del Ministerio Teocrático y tener asignaciones que no impliquen enseñanza en la Reunión de Servicio. Eso no quiere decir, sin embargo, que llenará los requisitos para ocupar una posición de responsabilidad en la congregación”. Este trato se da a todos por igual en la congregación, sea solamente un publicador, un anciano, un superintendente viajante, o cualquier otra persona sin importar el puesto de responsabilidad que ocupe, se le tratará de la misma forma, y la congregación nunca intentará proteger al delincuente de las entidades judiciales del estado, pues las normas bíblicas exigen que respetemos a estas “autoridades superiores” (Romanos 13:1-5). El libro Manténganse en el amor de Dios declara: “En el raro caso de que un cristiano cometiera un delito grave contra otro —como violación, agresión, asesinato o hurto mayor—, no sería improcedente denunciarlo ante las autoridades, aunque dicha acción diera origen a un juicio civil o penal.” (Página 223).


Usted puede tener la seguridad de que la congregación de los testigos de Jehová nunca instará a las víctimas a que oculten a los delincuentes. Los implicados tienen el derecho de tomar acciones judiciales contra él. Por otra parte los ancianos velarán por la seguridad espiritual de la congregación, encargándose de que un pederasta nunca llegue a ocupar puestos de responsabilidad o expulsándolo de la congregación.


Sin importar quién cometa el pecado de la pederastia, podemos estar seguros de que tarde o temprano sufrirán su merecido. Sodoma y Gomorra eran ciudades cuyos habitantes habían pervertido sexualmente a niños, y por esa perversión fueron destruidos (Génesis 19:4). Jesús comparó nuestros días a los días de Lot, y podemos estar seguros de que pronto Jehová guerreará contra Satanás y sus aliados terrestres, trayendo destrucción a todo el que no cumplió sus justas leyes. Esperamos con anhelo el día en que Jehová cumpla la siguiente profecía: “Esto toma en cuenta que es justo por parte de Dios pagar con tribulación a los que les causan tribulación, pero, a ustedes que sufren la tribulación, con alivio juntamente con nosotros al tiempo de la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen a Dios y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús. Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor y de la gloria de su fuerza” (2 Tesalonicenses 1:6-9).

lunes, 7 de junio de 2010

GUÍAS RELIGIOSOS PEDERASTAS… DESENMASCARANDO A LA CRISTIANDAD

“En cuanto a los cobardes y los que no tienen fe y los que son repugnantes en su suciedad, […] y fornicadores […], su porción será en el lago que arde con fuego y azufre”

— Revelación 21:8 —


TIEMPO APROXIMADO DE LECTURA: 5 MINUTOS


No ha sido raro escuchar últimamente sobre el tema de sacerdotes católicos pederastas. El asunto se ha hecho aún más complicado al darse a conocer que el Papa Benedicto XIV sabía de estos casos y los encubrió cuando aún era cardenal, y es obvio que Juan Pablo II (quien está como candidato para ser “santo”) también estaba al pendiente de esta situación ¿qué hicieron entonces? Veamos los datos conocidos hasta ahora y veamos cómo ha manejado estos casos la Iglesia Católica Romana.


Colm O’Gorman fue una de las víctimas de abuso sexual por parte de un sacerdote llamado Sean Forton. El asunto llegó a ser del conocimiento del hombre más importante de la diócesis, el obispo Brendan Comiskey, obispo de Ferns. Se espera que Comiskey apartara a Forton de los niños, pero, aunque alega haber puesto en tratamiento a Forton, lo cierto es que durante unos seis años estuvo trasladándolo de parroquia en parroquia, siempre en contacto con niños. Forton dejó de violar niños al ser descubierto públicamente y se suicidó poco antes de su juicio. ¿Son pocos y aislados los casos como este? ¿Cuál es la posición oficial de la Iglesia de Roma en estos casos? Cada vez es más evidente que los casos de pederastia por parte de los sacerdotes no son aislados. De hecho, en el Vaticano todos estos casos son conocidos, ¿cómo lo sabemos? Por un documento oficial con fecha de 1962 y enviado a todos los obispos del mundo que exige que las acusaciones de delitos sexuales por parte de sacerdotes se manejen de forma interna. El documento empieza sus instrucciones así: “[Este texto es] para ser diligentemente guardado en los archivos secretos de la Curia como un documento estrictamente confidencial.” ¿Por qué debía guardarse tan estrictamente este documento? Porque contiene información que expondría a la crítica a la Iglesia Católica, pues sus instrucciones pueden usarse para acallar a las víctimas. Es cierto que el propósito públicamente conocido es el de proteger la reputación del Sacerdote hasta que se comprobara la veracidad de las acusaciones, pero en la práctica no hace más que proteger a los delincuentes.


Joseph Ratzinger fue el hombre que durante 20 años se encargó de hacer cumplir las instrucciones de “Crimen Sollicitationis” (Crimen de Solicitación), el documento de 1962. El párrafo 4 (página 2) de Crimen Sollicitationis dice: “[Los superiores] tienen permitido transferir (al sacerdote acusado) a otra asignación, a menos que el Ordinario del lugar lo haya prohibido debido a que ha aceptado la denuncia y haya empezado la inquisición”. El párrafo 11 (página 3) va más allá y señala que estos casos se están llevando de la forma más secreta posible, y por eso, las personas enteradas del asunto, especialmente la víctima y el victimario “serán restringidos por un silencio perpetuo”, también que “cada uno que pertenezca de cualquier forma pertenezca al tribunal y haya sido admitido para tener conocimiento de los asuntos debido a su oficio, deberá observar el secreto estricto que es conocido como un secreto del Santo Oficio, en todos los asuntos y con todas las personas, bajo la pena de la excomunión latae sententiae, ipso facto y sin ninguna declaración [de tal pena]“ (Subrayado de ellos). En la sección 27 (página 17) hay una fórmula que el acusado debe decir, que en parte dice: “Yo… estando frente a… y tocando al más santo de los Evangelios de Dios delante de mí, juro y prometo ejercer mi deber fielmente…. Igualmente bajo el dolor de la excomunión latae sententiae ipso facto y a lo que se incurrirá sin ninguna declaración, que, fuera del momento de la muerte, no puedo ser absuelto por nadie excepto por el Santo Padre […] Observaré este secreto absolutamente y en todas las formas con cualquiera que no haya tenido parte legítima en este asunto”.


Este documento fue sustituido por uno nuevo, creado en 2001 por Joseph Ratzinger y cuyo sentido es el mismo y obliga a las víctimas, testigos y acusados a guardar silencio, bajo pena de excomunión. Algunos personajes importantes que en su tiempo tuvieron relación con estos movimientos secretos de la Iglesia aseguran que la Iglesia Católica no da ayuda a las víctimas, más bien, las intimida a fin de proteger sus propios intereses. No somos quienes para juzgar personas, pero no estamos ciegos ante actos de organizaciones que aseguran representar a Dios.


Hombres desvergonzados y con poco sentido de moralidad cristiana que aseguran predicar la palabra de Dios a diario cometen actos asquerosos y horrorosos contra personas, en general, inocentes ¿por qué? No existe justificación alguna para actos tan inmundos, pero en parte ha contribuido la norma de la iglesia que obliga a los sacerdotes a ser célibes. Bien dijo la Biblia hace unos dos mil años: “La expresión inspirada dice definitivamente que en períodos posteriores algunos se apartarán de la fe, prestando atención a expresiones inspiradas que extravían y a enseñanzas de demonios, por la hipocresía de hombres que hablan mentiras [… y] que prohibirán casarse” (1 Timoteo 4:1-3).


No es de extrañar que últimamente se esté desenmascarando en gran manera los actos de la Iglesia, ¿por qué? Por que el fin de toda institución religiosa falsa está cerca, y cuando la Organización de las Naciones Unidas (la Bestia Salvaje de color escarlata) y todos los sistemas políticos del mundo (los “diez cuernos”) tomen acciones decisivas que llevarán al final de estas organizaciones durante la “Gran Tribulación”, uno de los rasgos destacados es que las ‘desnudarán’, es decir, expondrán sus actos vergonzosos (Revelación 17:16; Mateo 24:21). Todo lo que acontece ahora, es un preludio que anuncia claramente el cumplimiento final de la profecía del capítulo 17 de Revelación respecto a Babilonia la Grande, el Imperio Mundial de la Religión Falsa. No hay duda de que las organizaciones religiosas, especialmente la Iglesia Católica Romana, que solía tener poder absoluto sobre los pueblos, están perdiendo su influencia sobre la gente y el apoyo de las masas (Revelación 17:1, 3; compare Revelación 17:15 con Revelación 16:12). Como organización, estas organizaciones que dicen seguir a Jesús, pero que practican el desafuero, serán destruidas para siempre, pero, ¿qué sucederá con los individuos que practican cosas horrendas como la pederastia? La pederastia y la pedofilia son actos que podrían incluirse en la palabra “Fornicación”, y Revelación 21:8 dice que los practicantes de este pecado serán lanzados al “lago que arde con fuego y azufre”, ellos sufrirán el mismo destino que Satanás el Diablo y sus demonios: destrucción eterna. Muchos son castigados por las leyes humanas y algunos lo serán en el futuro pero independientemente de esto, todos merecerán su merecido, a más tardar, en Armagedón.


Ahora surge una pregunta interesante, ¿ha habido casos de pederastia dentro de la organización de los testigos de Jehová? Si sí, ¿Encubre la organización a los delincuentes? ¿Qué acciones toma la organización? La siguiente semana analizaremos estas preguntas.

lunes, 31 de mayo de 2010

APARTADO ESPECIAL: ¿DEBERÍA LEER ESTE BLOG?

“Sigan asegurándose de lo que es acepto al Señor”
— Efesios 5:10 —

¿Por qué surge esa pregunta? Todo es a raíz de las palabras que aparecieron en Nuestro Ministerio del Reino de noviembre de 1999 que decía: “Cabe notar que se han creado sitios en la Red con el aparente propósito de predicar las buenas nuevas. En muchos casos los mantienen hermanos poco juiciosos, y en otros, apóstatas deseosos de atraer a los incautos (2 Juan 9-11). Al referirse a si es preciso que nuestros hermanos creen tales sitios, la página 3 de Nuestro Ministerio del Reino de noviembre de 1997 dijo: “No hace falta que ninguna persona cree páginas en Internet para divulgar las actividades o creencias de los testigos de Jehová, pues el sitio oficial [www.watchtower.org] proporciona información exacta para quien desee acceder a ella”. En vista de estas instrucciones; ¿debería leer este Blog?

Cabe destacarse el hecho de que este blog no tiene el propósito de predicar las buenas nuevas. De hecho, el título de este blog es “Conociendo las cosas profundas de Dios”, basado en 1 Corintios 2:10. El mismo título revela que no es para predicar las buenas nuevas, ¿por qué no? Porque este Blog analiza verdades y hechos históricos profundos que una persona que no es testigo de Jehová no entendería. Este Blog va dirigido a testigos de Jehová dedicados y bautizados o estudiantes avanzados de la Biblia. ¿Será que el autor de este Blog cree que la información que dan las publicaciones de la organización es incompleta? Nada más lejos de la realidad. Usted puede comprobar en cada publicación de este blog que esta información está basada en su totalidad en publicaciones del “esclavo fiel”, ¿no son suficientes las publicaciones? Por supuesto que sí, y esas publicaciones son las únicas en el mundo que nos dicen la voluntad de Jehová de forma exacta. Este Blog no intenta sustituir las publicaciones de la organización. Simplemente canaliza esa información a necesidades personales y locales. Un ejemplo sencillo es sobre ser obedientes en lo mínimo. Ya hemos tratado la importancia de las asambleas, y hemos visto instrucciones que ha dado el esclavo sobre sentarnos y escuchar el preludio musical y sobre apartar lugares en las asambleas, pero se ha visto que en algunos lugares los acomodadores, como deben llagar más temprano al local de la Asamblea, apartan lugares a sus amigos. ¿Qué dijo el Blog al respecto? No alteró la información que dio la organización, simplemente la canalizó a este caso local y señaló que los acomodadores deberían ser ejemplo a los demás hermanos, y por lo tanto se esperaría que fueran obedientes a las instrucciones dadas por el esclavo fiel.

El autor de este Blog no se ve en la necesidad de copiar-pegar la información publicada por el Esclavo Fiel, sino que escribe cuidadosamente cada publicación asegurándose así de no violar la instrucción que apareció en Nuestro Ministerio del Reino de Septiembre de 2002, página 8. Así que tampoco viola las leyes por derechos de autor y derechos de propiedad.

¿Debería usted leer este Blog? Esta publicación electrónica no pretende sustituir el alimento espiritual que sirve al tiempo apropiado el Mayordomo fiel, y tampoco viola ninguna instrucción que ha dado el esclavo. El Esclavo Fiel no avala ninguna publicación electrónica no oficial, así que lo que se escriba en este tipo de publicaciones electrónicas no es responsabilidad de ellos. Si debería leer o no este blog es un asunto puramente suyo y una responsabilidad enteramente suya. Si su conciencia le dicta no leer este tipo de publicaciones electrónicas, está bien, y si sí se lo permite, es decisión suya. Reitero el hecho de que no pretendo tomar el lugar que Jesús ha dado a su esclavo, más bien, animo a todos a emprender una investigación cuidadosa de todas las cosas, basándose únicamente en la información que Jehová nos da mediante estos hombres nombrados y guiados por espíritu Santo.

lunes, 24 de mayo de 2010

¿LE DEDICA TIEMPO A SU MEJOR AMIGO?


“Un compañero verdadero ama en todo tiempo”

— Proverbios 17:17 —


TIEMPO APROXIMADO DE LECTURA: 6 MINUTOS


Imagine esto: su mejor amigo se llama Fred, y Fred, aunque ha estado varios años en su congregación tiene que regresar a su país de origen que está al otro lado del mundo. Seguramente usted no está dispuesto a que la distancia rompa la amistad con él, ¿verdad? Así que cuando él ya ha regresado a casa usted decide enviar un E-mail para mantenerse en comunicación. Al día siguiente, está ansioso por leer la respuesta, pero cuando revisa su bandeja de entrada, se lleva la sorpresa de que no ha respondido. “Bueno, quizás no pudo leerlo ayer”, piensa. Pero pasan las semanas y los meses y él no responde. Entonces vuelve a enviar un E-mail y sucede lo mismo. ¿Será que le ha pasado algo malo? Bueno, entonces averigua el número de teléfono y le llama a eso de las 8:00 P.M. (Horario del país de él) ¡Por fin le responde! Usted le dice: “Amigo, tenemos tanto tiempo de no hablar, ¿cómo has estado?”, entonces, para su sorpresa, Fred le dice: “¡Uf! Lo siento amigo, pero acabo de llegar al trabajo y ahora estoy viendo televisión y no puedo atenderte, ¿puedes llamar otro día? ¡Ha! Y perdón, pero tampoco he respondido tus E-mails porque no he tenido ánimos” ¿cómo se sentiría usted? ¿Se sentiría traicionado? Es posible, y lo más seguro es que se de cuenta de que Fred en realidad no es un verdadero amigo. Proverbios 17:17 dice que “un compañero verdadero ama en todo tiempo”, y se supone que siempre se tiene tiempo para los amigos, a menos que haya algo verdaderamente urgente que atender. ¿Actuaría usted como Fred? “¡Claro que no!”, de seguro es su respuesta, pero, piense en esto, ¿Se ha dado cuenta de que, probablemente usted y yo hemos hecho lo mismo que Fred? Veamos:


¿En qué se basa la amistad verdadera? Debe haber amor mutuo y sincero, confianza, sinceridad y respeto. Los amigos se conocen mutuamente y saben cómo es el otro, y esto se logra comunicándose constantemente. ¿Quién es su mejor amigo? Es posible que responda diciendo el nombre de una persona humana, pero, ¿acaso no debería ser Jehová, una persona-espíritu, su mejor amigo? Ahora bien, si se le preguntara qué tanto conoce a Jehová, ¿cuál sería su respuesta? ¿Revelaría su respuesta que Jehová de verdad es su amigo? Jehová nos conoce a la perfección, y sabe qué sentimos y qué necesitamos, aún antes de que se lo pidamos (Mateo 6:8; 10:30; Salmo 103:14). Así que Jehová no necesita que le digamos nada para conocernos a la perfección, pero, contrario a él, nosotros sí necesitamos esforzarnos para conocerlo a él. Sin embargo no es una tarea difícil pues Jehová mismo ha dado los medios necesarios para que lo conozcamos. Tenemos la palabra escrita de él, la Biblia, el “libro de la creación”, y el ejemplo perfecto de su hijo Jesucristo (2 Pedro 1:21; Romanos 1:20; Juan 14:9).


Para una amistad duradera y sincera se requiere comunicación, pero no que solo una parte sea la comunicadora; se requiera comunicación mutua. Entonces, ¿cómo nos comunicamos con Jehová? Es fácil, mediante la oración. ¿Ora usted todos los días? Hay quienes sienten difícil orar, no porque piense que Jehová no los escucha, sino porque no se consideran dignos de dirigirse a él. Sin embargo, la oración es un medio importantísimo para mantenernos espiritualmente fuertes y en comunicación con el ser más grande del universo. Él mismo nos invita a acercarnos a él, pues es el “oidor de la oración” (Santiago 4:8; Salmo 65:2)*.


Pues bien, ¿cómo se comunicará Jehová con usted? Mediante su palabra escrita, la Biblia. Entonces viene la gran pregunta, ¿lee usted la Biblia todos los días? Si su respuesta es positiva ¡felicidades! No es una tarea fácil, pero usted se toma el tiempo para cultivar una relación con Jehová. Pero si su respuesta es negativa, responda para sí mismo la siguiente pregunta, “¿cómo está su relación con Dios?” La Biblia nos insta a orar incesantemente, y es posible que lo hagamos, pero probablemente solo oremos, pero no leamos la Biblia a diario.


Hay tantos factores que influyen en la cantidad de tiempo que dedicamos al estudio personal, la oración, la meditación y la lectura de la Biblia, como el trabajo, la familia, el hogar y las reuniones cristianas.


Regresemos a la ilustración del principio: Usted es Fred ahora, y regresa a casa tras un largo y agotador día de trabajo. Lo que más quiere es comer y descansar. Entonces, tras la cena, se sienta en el sofá a ver la televisión cuando recibe la llamada de su amigo, ¿cuál sería su respuesta? ¿Sería: “no tengo tiempo para ti porque estoy muy cansado”, o, “me alegra volver a escucharte, charlemos”? Seguramente sería la segunda respuesta. Entonces, tras un largo día de trabajo y ocupaciones, ¿cuál es su respuesta a Jehová? ¿Le dice a Jehová: “Lo siento, estoy muy cansado para escucharte”? Aunque no nos atreveríamos a decirle a Jehová “Estoy muy cansado para escucharte”, en la práctica, le decimos eso cuando no leemos su palabra a diario, y preferimos ver televisión, escuchar música o navegar en internet. Al finalizar el día usted ha hecho muchas cosas importantes, pero, ¿se ha comunicado con Jehová y ha permitido que él se comunique con usted? Si no ha leído la Biblia porque estaba “muy cansado”, pregúntese, ¿cómo se siente Jehová de que “estoy muy cansado para oírle”? ¿Será que, al igual que el amigo de Fred, tiene los sentimientos heridos?


Meditar en el estado de nuestra amistad con nuestro padre celestial seguro nos hará darnos cuenta que debemos mejorar en algo, pero todo esfuerzo por acercarnos a él y ser sus amigos valen la pena. Es un gran privilegio ser amigos del ser que hizo todo, que tiene sabiduría infinita y poder absoluto. No desperdiciemos ese privilegio ni lo demos por sentado. Solo si aprovechamos ese privilegio podremos tener fe verdadera en él y sus propósitos, y por ende, sobrevivir al fin de este inicuo sistema de cosas. Entonces, ¿le dedica tiempo a su mejor amigo? Que la respuesta de cada uno de nosotros sea un rotundo “sí”, aunque esto implique “comprar” tiempo de nuestras actividades o descanso para leer a diario su palabra inspirada (Efesios 5:15, 16; 2 Timoteo 3:16).


*NOTA: Si no puede dirigirse a Jehová mediante la oración porque ha cometido un pecado, y esto hace que se sienta indigno de orarle es urgente que siga la exhortación de Santiago 5:14, de llamar a los ancianos, confesar el pecado y dejar que la corrección de Jehová mediante ellos haga sanar nuestra enfermedad espiritual.