La música sigue siendo un elemento importante en nuestra adoración actual, tal como lo fue en la adoración de Jesús, los apóstoles, y todos los cristianos primitivos (Marcos 14:26). El apóstol Pablo dijo: “hablándose a sí mismos con salmos y alabanzas a Dios y canciones espirituales, cantando y acompañándose con música en el corazón a Jehová”.
¿Cuál es nuestro objetivo principal para reunirnos? ¿Incitarnos “al amor y a las obras excelentes”? ¿Aprender? ¡No! Es alabar a Jehová. Aunque el intercambio de estimulo y el aprendizaje son motivos poderosos, el motivo principal es alabar a Jehová, y las tres oportunidades que tenemos durante la reunión son: 1) El canto, 2) La oración y 3) con nuestros comentarios. Si hemos descuidado alguno de estos aspectos, el principal objetivo por el cual hay que reunirnos se está perdiendo. Preguntémonos ¿le doy la debida importancia a los cánticos en nuestra reunión? ¿Me esfuerzo por llegar a tiempo para entonar el cántico del principio, y trato de no salir innecesariamente a fin de entonar el cántico de intermedio y final? ¿Canto en voz alta? Note lo que dice La Atalaya del 1 de diciembre de 1987: “La ilustración al fin del último cancionero nos estimula a dar pleno uso al canto teocrático en las reuniones cristianas. Según se muestra allí, los cantores del templo, educados en el canto, obviamente levantan las voces y elevan su corazón en canción a Dios. (1 Crónicas 25:7.) Nosotros podemos cantar así en nuestras reuniones cristianas, abriendo la boca y cantando desde el corazón. Sin embargo, no todos lo hacemos. Quizás por orgullo nos perdemos el gozo de cantar a Jehová sin avergonzarnos, sin importar la clase de voz que tengamos. O puede que nos preocupe demasiado lo que piensa el hermano o la hermana que está cerca. Moisés tenía un problema similar... no en cuanto a cantar, sino en cuanto a hablar. La respuesta que Jehová le dio puede ayudarnos si tendemos a retraernos porque no somos aptos como cantores. Jehová dijo a Moisés: “¿Quién asignó boca al hombre? [...] ¿No soy yo, Jehová?”. (Éxodo 4:11.) ¡No hay duda de que Jehová escuchará con gusto mientras usamos cuanta aptitud él nos haya dado para cantar sus alabanzas en voz alta! Piense, también, en que Pablo y Silas cantaron en voz alta en la prisión. No se avergonzaban, aunque no tenían acompañamiento musical, ni siquiera un cancionero. Imagínese aquella ocasión: “Mas como a la mitad de la noche, Pablo y Silas estaban orando y alabando a Dios con canción; sí, los presos los oían”. (Hechos 16:25.) ¿Se debía esto a que Pablo o Silas tuvieran voces educadas? No necesariamente. ¡Su interés principal estaba en cantar en voz alta y de corazón! ¿En qué está nuestro interés principal cuando entonamos canciones de alabanza?”.
Jehová, mediante su organización nos ha provisto música hermosa, música digna para alabarlo, música que, además, nos deleita. A continuación está la lista de grabaciones musicales y cancioneros dispensados por la organización desde 1966 para uso privado hasta el mes de septiembre de 2009:
Cantando y acompañándose con música en su corazón
119 grabaciones orquestales, para las 119 canciones del cancionero “Cantando y acompañándose con música en su corazón”. Estas grabaciones se usaban como acompañamiento en el canto en las reuniones.
1980
Kingdom Melodies (Melodías del Reino)
Grabaciones orquestales especiales basadas en la música del cancionero de 1966. Desde 1980 hasta 1982 se publicaron tres volúmenes de Kingdom Melodies.
1983
Kingdom Melodies 4
Continuación de la colección Kingdom Melodies. Durante la asamblea de distrito de 1983 se anunció la publicación próxima de un nuevo cancionero con actualizaciones significativas en la letra y música de los cánticos ya conocidos, así como la preparación de nuevas canciones que estaban acorde con la verdad entendida hasta ese momento. Kingdom Melodies 4 estaba basado totalmente en el nuevo cancionero, que se publicaría en inglés el siguiente año.
1984
Sing Praises to Jehovah (Canten alabanzas a Jehová, la edición en español salió hasta 1986)
Cancionero con 225 canciones que abarcan casi todo aspecto del ministerio y el vivir cristiano. Se prepararon grabaciones de las 225 canciones, en piano para acompañar el canto en las reuniones.
1984
Kingdom Melodies 5
Desde 1984 hasta 1987 se publicaron los volúmenes 5 a 8 de Kingdom Melodies. La música estaba totalmente basada en el cancionero de 1984.
1989
Kingdom Melodies 1, Revisado
Puesto que Kingdom Melodies 1 de 1980 estaba basado en el cancionero de 1966 se hizo necesaria una revisión de las grabaciones orquestales. El nuevo Kingdom Melodies estaba totalmente basado en el cancionero de 1984 y la calidad de sonido era superior a la de los Kingdom Melodies anteriores, debido a técnicas contemporáneas que hacían más deleitable la música. Hasta el año 1991 se hicieron revisiones de los volúmenes 1 a 3 de Kingdom Melodies.
Singing Kingdom Songs
Álbum con 24 pistas. Grabaciones con voces de las canciones del cancionero de 1984.
2000
Kingdom Melodies 9
Volumen de cierre de la colección Kingdom Melodies. Contiene 19 pistas de audio, que incluye algunas re-grabaciones de cánticos incluidos en las Kingdom Melodies 1 a 3 de las ediciones 1980-1982, con un toque más contemporáneo y una fidelidad de sonido superior.
2006 - 2008
Kingdom Melodies 4 a 6
Durante los preludios musicales de las asambleas de distrito de 2006 hasta 2008 han sido escuchados nuevos arreglos de los volúmenes 4 a 6 de Kingdom Melodies. Estas grabaciones contienen estilos significativamente diferentes a los estilos de los volúmenes 4 a 6 de 1983-1987. Una de las diferencias más notables desde Kingdom Melodies 9 (2000) —a excepción del volumen 3 de 1991— es que ya no vienen cánticos “pegados” en una sola pista, sino que vienen pistas separadas por cada cántico. Los volúmenes 1 a 6 y 9 de Kingdom Melodies estás disponibles para descarga en www.jw.org.
Como hemos visto, tenemos abundante música espiritual, que edifica nuestra fe y da paz interior. Con el propósito de centrar nuestra mente en asuntos espirituales, el esclavo fiel y discreto se ha encargado de proveer grabaciones orquestales de Kingdom Melodies para poner durante 20 minutos por cada día de asamblea. Como dijo un superintendente de circuito: ‘El preludio musical prepara nuestro corazón para recibir la información que estamos a punto de escuchar’. ¿Le da usted importancia al preludio musical, o prefiere platicar durante los 10 minutos de música durante cada sesión del día? Cuando el presidente de la asamblea anuncia que el preludio va a comenzar, es momento de buscar nuestros lugares y sentarnos a escuchar, no de platicar o pasear por el local. Los 10 minutos de música son parte del programa de la asamblea.
Así es, para Jehová es muy importante la música y lo mismo se espera de nosotros. Desde ya tenemos el privilegio de adorar a Jehová con canción ¡cuán agradecidos estaremos a Jehová de permitirnos alabarlo con música y canto durante el nuevo mundo, y todos los días por toda la eternidad!